
Verifactu es el sistema que obliga a que el software de facturación genere registros seguros, inalterables y verificables por la Agencia Tributaria. No es un "extra" que unos negocios adoptan y otros no: es un requisito legal, respaldado por un régimen sancionador específico dentro de la Ley General Tributaria.
Lo que sí ha generado confusión son los plazos, porque se han modificado respecto a lo que se anunció inicialmente.
Los plazos originales fijaban la obligatoriedad para el 1 de enero de 2026 para los obligados del Impuesto sobre Sociedades, y el 1 de julio de 2026 para el resto de obligados, autónomos y profesionales. asesoriaorihuelacosta
Sin embargo, esos plazos se han ampliado: según la información más reciente, la obligatoriedad para empresas (sociedades) pasa al 1 de enero de 2027, y para autónomos y pymes al 1 de julio de 2027. Esto significa que, a día de hoy, estamos en un período voluntario o de pruebas en el que es posible adaptarse sin riesgo sancionador inmediato. ecosistemastartupverifactus
Importante: esta ampliación de plazo no debe confundirse con "no hay prisa". Cuantos más negocios esperen al último momento, más probable es un cuello de botella en la migración justo antes de la fecha límite.
El régimen sancionador de Verifactu nace del artículo 201 bis de la Ley General Tributaria, introducido por la Ley 11/2021 (Ley Antifraude), y está pensado, según los propios expertos que lo analizan, para que el coste de no cumplir sea siempre mayor que el coste de cumplir. verifactusverifactus
Las sanciones más relevantes son:
Un matiz importante: estas sanciones no son solo para negocios que "hacen trampas" de forma deliberada. También alcanzan a quienes, sin mala intención, siguen usando programas de facturación (incluyendo hojas de cálculo o documentos de texto) que no cumplen los requisitos técnicos exigidos.
Aunque el plazo se haya movido a 2027, hay varias razones prácticas para no dejarlo para el final:
La forma más directa de evitar sanciones es, simplemente, no depender de un sistema de facturación manual o no certificado. Con un sistema como Nuc Pay, cada cobro genera automáticamente su factura correspondiente, ya adaptada a los requisitos técnicos de Verifactu, sin que el negocio tenga que gestionar por separado el software de facturación ni preocuparse de si cumple o no con la normativa vigente.
Esto es especialmente relevante para autónomos y pequeños negocios que, hasta ahora, gestionaban su facturación con hojas de cálculo o programas no especializados, uno de los perfiles que el nuevo régimen sancionador tiene más en el punto de mira.
Verifactu tiene plazos reales (enero y julio de 2027, tras la última ampliación) y sanciones reales, que pueden llegar a los 50.000 € por ejercicio para quienes usen software no conforme. El margen de tiempo actual es una oportunidad, no una excusa para posponerlo: adaptarse ahora, con un sistema como Nuc Pay que integra el cumplimiento de forma automática, evita tanto el riesgo de sanción como la prisa de última hora que se espera cuando se acerque la fecha límite.